No necesitas dar tu nombre real ni crear una cuenta. Eliges un horario disponible, escribes un apodo, y a esa hora entras a una sala de texto privada donde puedes contar lo que quieras, a tu ritmo.
Esto es un espacio para ser escuchado, no un servicio profesional de salud mental. Si estás en una crisis o piensas en hacerte daño, por favor contacta una línea de ayuda o a un profesional — no esperes a tu sesión.